Hidetoshi Nakata es el ícono del fútbol en Japón. Su calidad y buen juego han sido pilar en la selección del sol naciente, lo que le ha dado un lugar entre los grandes jugadores que se desempeñan en el viejo continente.
El mediocampista nació el 22 de enero de 1977 en la ciudad de Yamanashi, brilló en el equipo japonés de Belmare Hiratsuka, desde donde dio el gran salto hasta el calcio.
Dejó su país el año 1998 para unirse alas filas del A.C.Perugia, la Roma se dio cuenta de sus cualidades y el año 2000 lo llevó a la capital italiana, logrando el scudetto.
Sin embargo a pesar de conseguir el título, fue traspasado al Parma, donde logró la Copa de Italia el año 2002, posteriormente pasó al Bolonia el 2004, pero a mitad de temporada llegó a la Florentina.
Esa sería su última parada en calcio, ya que el 2005 recaló en la Premier League para defender los colores del Bolton Wanderers.
Su sello de ídolo japonés lo ha llevado a ser una de las figuras de la selección, a la cual defendió en los mundiales de Francia 1998 y Japón y Corea 2002.
La presentación en tierras galas fue negativa en cuento a resultados, pero Nakata ganó experiencia para la prueba que significaría ser la parte de la selección anfitriona.
El 2002 Japón logró ser primer lugar de su grupo que compartió con Bélgica, Rusia y Túnez, pero quedó fuera en Octavos de Final. Nakata logró anotar un tanto.
Ahora el mediocampista tiene la misión de demostrar que la experiencia ganada es capaz de guiar a una selección que cuenta con buenos jugadores, como Miura, nakamura y Susuki.
El grupo no es fácil, deberán enfrentarse con Brasil, Croacia y Australia, pero es de esperar que su experiencia y la dirección técnica de Zico entreguen positivos resultados a Nakata y compañía.